
Homenaje al fundador de Fórum Solidaridad Perú Rafael Keyes
Este miércoles 29 de marzo se realizó el Foro ¿Estamos o no en democracia? Hablas los/as Defensores/as de Ríos y Territorios del Perú con el propósito de reflexionar colectivamente con representantes de diversas organizaciones de la sociedad civil la situación que vive el país. Esto como parte de las celebraciones de Forum Solidaridad Perú que cumple 30 años de vida institucional y en el marco de las actividades de la Escuela Nacional de Defensores/as de Ríos, Agua y Territorios «Agua es vida». Por ello en primer lugar se rindió un homenaje a su fundador, el Padre Rafael Keyes de origen Irlandés quien desde muy joven acompañó a su padre en el trabajo social en torno a la independencia de Irlanda. Después se convertirá en misionero por lo que terminará vinculando su derrotero vital con el Perú, trabajando en Puno, Nazca y Marcona, ciudad esta última en la que entablará un compromiso muy especial siendo parroco trabajando por las luchas sociales y laborales siendo promotor del Frente de Defensa así como al trabajo con el movimiento obrero minero, causas por las cuales casi es deportado.
Eran los tiempos en que la iglesia popular abrazó la opción de los oprimidos. Luego de todo este recorrido finalmente junto a otras personas vinculadas a la iglesia fundó Forum Solidaridad Perú, en un compromiso con la vida, la justicia y como lo resaltó Rómulo Torres, también de defensa y promoción de los derechos colectivos de los pueblos originarios y de la naturaleza que es inseparable de esta apuesta. El Padre Rafael falleció en el 2010 pero su legado queda en quienes siguen trabajando por estos mismos objetivos en Forum buscando la articulación de los pueblos y organizaciones.
La discusión de la coyuntura
Luego de este sentido homenaje expresado principalmente por Miriam Torres se pasó a reflexionar sobre la situación nacional.
Pilar Arroyo, analista política del Instituto Bartolomé de las casas, respondiendo a la pregunta planteada afirmó que quienes nos gobiernan hoy son una articulación cívico militar autoritaria que ha convertido, como lo menciona The Economist, una democracia débil en un régimen hibrido transitado a un régimen cada vez más autoritario. Esta articulación ha ido haciéndose de todo el poder, copando las instituciones y expresa al poder económico, al militar, al ideológico, el político quedando, sin embargo, sin poder social. No es una articulación exenta de grietas pero más que programáticas, tienen un carácter de disputa por cuotas de poder. Sin embargo, su alianza programática tácita y sus coincidencias ideológicas están muy claras: impedir un cambio constitucional, favorecer sus propios y particulares intereses, además de usar todos los medios posibles para impedir los cambios por los que votó la ciudadanía cuando eligió a Pedro Castillo y que no es sino una demanda que lleva décadas. El uso racista y autoritario del poder mediático, del sistema de justicia y las medidas dadas entre el ejecutivo y el legislativo han apelado principalmente a la criminalización y al uso descarnado de la violencia contra la población que se moviliza, perdiendo cualquier proporción y vergüenza. Hay una ofensiva conservadora a todo nivel que a través de los gobiernos subnacionales que controla la ultraderecha busca cerrar los espacios democráticos y que garantizan el ejercicio de determinados derechos como ha ocurrido con el cierre del Museo de la Memoria y la clínica INPPARES.
A pesar de tener el rechazo mayoritario de la ciudadanía el régimen ha sido eficaz en generar el miedo y la criminalización para frenar la movilización democrática legítima de la ciudadanía que se ha producido especialmente en el centro y sur andino y que ha costado la vida de 49 personas que fueron asesinadas por los propios agentes del Estado y más de 80 víctimas en total producto de diversas circunstancia que tiene que ver con la acción represiva del Estado que pasó a dar respuestas militar policiales a problemas que son principalmente políticos. Todo para que sean realmente los poderes fácticos los que gobiernan y logran plasmar sus intereses a través de las políticas públicas. Se niega el derecho a hacer política de los sectores movilizados cuestionando, satanizando o ninguneando demandas que son muy claras: elecciones generales con la renuncia de Dina Boluarte; referéndum para una asamblea constituyente. La criminalización y el miedo han impedido que otros sectores pasen de la protesta a través de las encuestas de opinión a la calle, lo que no significa que la movilización no haya sido inédita e impresionante teniendo como sus principales actores a los pueblos del sur, especialmente comuneros quechuas y aimaras. Pilar Arroyo considera que es necesario frenar esta ofensiva autoritaria que atacan diversos derechos y espacios democráticos. Combatir la desinformación y la narrativa de los sectores autoritarios. Es necesario proteger a los líderes sociales que buscan ser debilitados a través de represalias. Tenemos que aprender a articular nuestras luchas, unirnos en torno a nuestras coincidencias como lo hace la Coalición Autoritaria para poder enfrentar al régimen autoritario.
Por su parte Liliana Alzamora de “Inundación Nunca Más” de Piura narró las dificiles circunstancias que una vez más vive el Perú, particularmente el norte, por los estragos causados por los fenómenos naturales y que desnudan la precariedad y la corrupción del actual modelo económico y de estado. Frente a la pregunta planteada ella recordó que históricamente hemos tenido una democracia débil y que los regímenes autoritarios han sido la regla, logrando conquistas democráticas en un tiempo muy reciente como el voto de las mujeres o de las personas que no acceden a la lecto escritura. Se necesita de una democracia construida sobre un régimen constitucional, pero cómo puede hacerse ello con una constitución surgida en una dictadura e impuesta a las grandes mayorías. Es justamente esta impronta autoritaria lo que lleva a que difícilmente podamos decir que vivimos en una democracia cuando vemos el abierto copamiento de las instituciones y los poderes cuya división necesaria para la democracia ha sido totalmente roto. Hoy el ejecutivo y el legislativo son casi idénticos y buscan copar también los organismos electorales para buscar un control de estas instituciones que les garantice instalarse en el poder prolongadamente siendo el fujimorismo y todas sus expresiones un actor crucial en la actual circunstancia.
Se ha negado el derecho que tenía el pueblo al voto pues se ha buscado a través de artimañas acabar con el gobierno legítimamente electo. Se busca negar el derecho al referéndum para que se le pregunte a la ciudadanía si quiere o no una nueva constitución. La importancia de este tipo de consultas a la ciudadanía nos hace recordar la experiencia del pueblo de Tambogrande que si hubiese permitido la minería sin pelear por una consulta hoy viviría una desgracia mayor con los desastres naturales. A pesar de no ser vinculante funcionó. Es necesario luchar hoy por el referéndum y organizarnos en torno a ello.
Lo cierto es que se van cerrando cada vez más los pocos espacios democráticos que quedan. Es importante resaltar el carácter centralista de este poder y cómo los gobiernos regionales se han vuelto simplemente mesas de partes mientras que estos poderes centralizados van copando todos los ámbitos incluidos los de la reconstrucción. También es importante mencionar esa desconexión que hay entre los sectores agrarios y rurales con los urbanos que se deben superar, especialmente en las regiones del norte donde hay cierta hegemonía de los sectores más retrógrados. Es necesario trabajar en una coalición más amplio y para ello se hace preciso trabajar con todos los sectores democráticos para impedir el avance del régimen autoritario y sus múltiples iniciativas.
Marino Flores del Frente Agrario y Rural del Perú FRAP planteó la necesidad de redefinir el significado de la democracia en el Perú, del cual además han sido excluidos amplio sectores, particularmente los sectores de los pueblos originarios y comunidades campesinas quienes son portadores de formas de democracia más sustantiva como la democracia comunal, formas de democracia directa y participativa que están ausentes en la actual comprensión de la democracia o su versión hegemónica en la que pareciera que lo que la caracteriza es ir a votar cada cierto tiempo. Esto pone sobre la mesa la necesidad de discutir las grandes reformas que requiere el Perú en el ámbito político, en el ámbito económico y en el ámbito agrario como se planteó la segunda reforma agraria. Pone sobre el tapete la necesidad de imaginar una democracia que debe garantizar la representación de los pueblos para no repetir las experiencias que hemos tenido hasta ahora con los parlamentos elegidos que no responde a nadie más que a intereses particulares y de los grupo de poder.
Puso énfasis también en cómo la oligarquía, heredera de la colonia, que fue quebrada por el Velasquismo pero no liquidada y que regresó con el Fujimorismo, no tiene ningún compromiso real con la democracia ya que cuando no logra instalar un gobierno fiel a sus intereses patea el tablero y boicotea cualquier asomo de cambio. Esto pasó con el gobierno de Castillo al que desde el principio no quisieron reconocer y al cuál luego no le dejaron gobernar sometiéndolo a un asedio permanente e impidiendo el desarrollo de múltiples iniciativas, como la Reforma Agraria, que no fueron tomadas en cuenta, al igual que la iniciativa para el referéndum constitucional que hubiese permitido expresarse democráticamente a la ciudadanía sobre si quiere o no un cambio de constitución.
La izquierda por su parte no ha estado a la altura de las circunstancias, no comprendió el momento histórico y sus tareas que deben apuntalar al gobierno de cambio y hoy hacen parte del juego autoritario quedándose en el parlamento. Felizmente, el pueblo viene organizándose con las fuerza de sus organizaciones para construir una salida a constituyente y lograr la refundación de la república y superar así esta democracia limitada.
Finalmente, consideró que hay algunas tareas que se requiere emprender de manera conjunta y como parte de los aprendizajes alcanzados en estos últimos tiempos: la necesidad de ganar el parlamento, no basta el gobierno, pero también es necesario ganar el gobierno. Y, por supuesto impulsar la salida constituyente y reformas como la reforma agraria y una reforma política que permita la participación real de las grandes mayorías hoy excluidas.
Final del evento
Entre las intervenciones del público se planteó que es necesaria una lucha política, pero también ideológica y cultural para lograr salir de esta situación. Desde la familia es necesario construir relaciones democráticas. La lucha contra desigualdad es fundamental, algo que quienes hoy gobiernan no tienen ningún interés de abordar. Es importante continuar con este tipo de foros para analizar la realidad y escuchar las voces de los actores, de las organizaciones que defienden los ríos y territorios.
Forum seguirá pronto esta serie de foros con las voces de los/as Defensores/as de Ríos y Territorios, imprescindibles para cualquier salida auténticamente democrática a la grave y persistente crisis política nacional.
HAZ CLIC AQUÍ Y VE LA GRABACIÓN EN VÍDEO COMPLETA DEL FORO
Puedes leer también: